Efectos de la insuflación-exuflación mecánica en la eliminación de moco de las vías respiratorias demostrados
Resumen
La finalidad de los dispositivos de insuflación-exuflación mecánica es favorecer la eliminación de la mucosidad de las vías respiratorias durante la ventilación mecánica de los pacientes. La eficacia de los dispositivos solo se ha investigado en unos pocos estudios hasta la fecha.
De junio a noviembre de 2017, se realizó un estudio aleatorizado en una unidad de cuidados intensivos en Porto Alegre, Brasil, para evaluar la eficacia de los dispositivos de insuflación-exuflación mecánica para apoyar la eliminación de moco de pacientes con ventilación mecánica. El estudio comprendía dos grupos de 90 pacientes cada uno: Un grupo recibió únicamente fisioterapia estándar, mientras que el otro grupo recibió terapia adicional con el dispositivo de insuflación-exuflación. El principal parámetro objetivo era el peso de las secreciones expectoradas. Los parámetros complementarios fueron la distensibilidad pulmonar estática, la resistencia de las vías respiratorias y el trabajo respiratorio. Los resultados mostraron que el uso del dispositivo de insuflación-exuflación contribuyó significativamente a la reducción de la mucosidad y mejoró la distensibilidad pulmonar sin complicaciones respiratorias ni hemodinámicas.
Introducción - ¿Por qué MI-E?
En los pacientes ventilados mecánicamente, el aclaramiento de las vías respiratorias suele verse afectado, ya que la intubación endotraqueal impide una tos eficaz y se complica aún más por la sedación o la medicación analgésica. Por ello, el tratamiento estándar en las unidades de cuidados intensivos incluye fisioterapia respiratoria y aspiración de secreciones a través del tubo endotraqueal para prevenir complicaciones como la neumonía y la atelectasia. Sin embargo, la aspiración suele ser inadecuada, ya que no llega a las secciones proximales de las vías respiratorias en particular. La insuflación-exuflación mecánica (IM-E) utiliza presión positiva para la ventilación y presión negativa seguida de un flujo máximo constante para aflojar y eliminar la mucosidad de forma más eficaz. No es necesaria la cooperación activa del paciente para que el dispositivo funcione correctamente, ya que también puede producir un proceso de tos artificial en pacientes sedados o inconscientes. El uso de MI-E es inusual en el momento del estudio, aunque la eficacia y el bajo riesgo del enfoque terapéutico han quedado demostrados en estudios iniciales. El estudio que aquí se presenta debería aportar más datos.
Diseño del estudio - ¿Cómo se realizó el estudio?
El estudio realizado es un estudio comparativo aleatorizado con aprobación abierta. Los pacientes estudiados eran todos mayores de 18 años y habían estado ventilados mecánicamente durante al menos 24 horas. El estado respiratorio y hemodinámico de los incluidos en el estudio era estable al inicio del periodo de estudio. Se excluyeron del estudio los pacientes con enfermedades neuromusculares, neumotórax sin drenaje o en situación paliativa.
Los pacientes de los grupos de intervención fueron colocados en decúbito supino y tratados con 3 series de 10 ciclos. Se utilizaron presiones de -40 cm H2Oy 40 cm H2Opara la insuflación y la exsuflación, respectivamente. La insuflación se aplicó durante 2 segundos y la exsuflación durante 3 segundos. Se hizo una pausa de 2 segundos entre los ciclos. En este grupo no se realizaron más intervenciones fisioterapéuticas. Se realizó una última aspiración 5 minutos después del final del último ciclo.
En el grupo de control, los pacientes recibieron únicamente fisioterapia respiratoria con maniobras de compresión y vibración de 5 minutos a cada lado del tórax, realizadas por el mismo fisioterapeuta tras 24 horas de ventilación mecánica. A continuación, se realizó una auscultación pulmonar y una comprobación de la ventilación, seguidas de la aspiración del tubo orotraqueal al cabo de 5 minutos.
El objetivo principal del estudio era el peso de las secreciones aspiradas 5 minutos después de cada intervención. El pesaje fue realizado por un cuidador que no tenía conocimiento de la intervención anterior. En ambos grupos no se realizó ninguna aspiración en las tres horas anteriores al tratamiento.
Además, se investigó la variación de la distensibilidad pulmonar estática, la resistencia de las vías respiratorias, el trabajo respiratorio y la aparición de acontecimientos adversos respiratorios o hemodinámicos. Un acontecimiento adverso respiratorio se definió como un descenso del 3% en la saturación de oxígeno y un acontecimiento adverso hemodinámico como un descenso de la presión arterial sistólica a <90 mmHg. Se incluyó en el estudio a un total de 180 personas, la mitad de las cuales pertenecían al grupo de intervención y la otra mitad al grupo de control.
Los principales motivos iniciales de ventilación mecánica de los pacientes fueron, en orden descendente, insuficiencia respiratoria aguda, disminución del nivel de consciencia, inestabilidad hemodinámica y parada cardiaca. Las variables basales se tuvieron en cuenta a la hora de asignar a los pacientes a los respectivos grupos.
Resultados del estudio - MI-E supera a la fisioterapia manual
Los 180 pacientes seleccionados para el estudio pudieron permanecer en él durante todo el periodo de observación, lo que significa que no se produjeron pérdidas en el seguimiento.
El estudio demostró que el peso medio de las secreciones aspiradas era mayor en el grupo de intervención que en el grupo de comparación.
En el grupo de intervención fue de 2,42 ± 2,32 g frente a 1,35 ± 1,56 g.
La variación de la distensibilidad pulmonar también aumentó en el grupo de intervención y fue de 1,76 ± 4,90 mL/cm H2Oen comparación con - 0,57 ± 4n85 mL/cm H2O.
El trabajo respiratorio medio y la resistencia media de las vías respiratorias no difirieron significativamente en los dos grupos estudiados.
No se registraron incidentes respiratorios ni hemodinámicos durante todo el periodo de estudio.
También se realizó un análisis de subgrupos. Éste demostró que los pacientes >65 años y sin EPOC se beneficiaron del uso de un dispositivo MI-E durante la fisioterapia respiratoria.
Perspectivas
El estudio sugiere que el uso de dispositivos MI-E puede proporcionar un mejor aclaramiento de las secreciones de las vías respiratorias en determinados grupos de pacientes y también es una opción de tratamiento segura.
En el futuro, será crucial investigar la eficacia y la seguridad en otros grupos de pacientes con diferentes condiciones clínicas. El estudio presentado aquí es un primer paso hacia la evaluación de la funcionalidad de los dispositivos MI-E en el uso clínico y anima a seguir investigando sobre este tema.
